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Trashorras arroja luz sobre un delincuente atravesado por la historia y expande el relato del 11-M. El 17 de julio de 2008 José Emilio Suárez Trashorras fue sentenciado a casi 35.000 años de prisión,... Seguir leyendo
Trashorras arroja luz sobre un delincuente atravesado por la historia y expande el relato del 11-M. El 17 de julio de 2008 José Emilio Suárez Trashorras fue sentenciado a casi 35.000 años de prisión, la condena más larga jamás dictada para un ciudadano español. El motivo: haber facilitado la dinamita a los yihadistas que acometieron el peor atentado terrorista en suelo europeo, un 11 de marzo de 2004, en Madrid. Desde entonces su vida se ha reducido a dar tumbos de prisión en prisión, recibiendo negativas a cualquier petición de visita, de servicio psicológico e incluso de recibir la eutanasia. A partir de decenas de entrevistas y un acceso sin precedente a la documentación del avilesino, se despliega una completa cartografía de los momentos previos y posteriores al 11-M: desde su recorrido como traficante de hachís y su participación en peleas de bar hasta sus tratos con los terroristas y el modo en que coordinó el transporte de los explosivos. También se aborda la importancia de su diagnóstico de esquizofrenia en la juventud, que malogró su trayectoria profesional y que podría ser el origen de su insatisfacción perpetua: la que lo llevaba a querer ser «el que más dé, más arriesgue, el primero». Y, finalmente, su intento de redimirse en la cárcel mediante el voluntariado y la fe, ganándose el respeto y el cariño de decenas de compañeros, siempre puestos en libertad antes que él.
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