Este sitio web utiliza cookies para mejorar su experiencia mientras navega. Las cookies que se clasifican según sea necesario se almacenan en su navegador, ya que son esenciales para el funcionamiento de las características básicas del sitio web. También utilizamos cookies de terceros que nos ayudan a analizar y comprender cómo utiliza este sitio web. Estas cookies se almacenarán en su navegador solo con su consentimiento. También tiene la opción de optar por no recibir estas cookies. Pero la exclusión voluntaria de algunas de estas cookies puede afectar su experiencia de navegación.
Imprescindibles
Las cookies necesarias son absolutamente esenciales para que el sitio web funcione correctamente. Esta categoría solo incluye cookies que garantizan funcionalidades básicas y características de seguridad del sitio web. Estas cookies no almacenan ninguna información personal.
No imprescindibles
Estas cookies pueden no ser particularmente necesarias para que el sitio web funcione y se utilizan específicamente para recopilar datos estadísticos sobre el uso del sitio web y para recopilar datos del usuario a través de análisis, anuncios y otros contenidos integrados. Activándolas nos autoriza a su uso mientras navega por nuestra página web.
Hace mucho tiempo, la humanidad aprendió a hacer algo literalmente inconmensurable: por primera vez fuimos capaces de crear imágenes para lo invisible. Entonces todo cambió para nosotros. Y desde ese momento no hemos dejado de... Seguir leyendo
Hace mucho tiempo, la humanidad aprendió a hacer algo literalmente inconmensurable: por primera vez fuimos capaces de crear imágenes para lo invisible. Entonces todo cambió para nosotros. Y desde ese momento no hemos dejado de pensar en la naturaleza, tratando de desentrañar sus misterios ocultos a los sentidos y de trazar los límites de lo sagrado.Las preguntas que en un origen nos hicimos sobre los distintos fenómenos naturales como manifestaciones de algo mayor o distinto de lo evidente inspiraron nuestras primeras creencias, ritos y mitos universales. Así, poco a poco, al interiorizar el ciclo de las estaciones, al actuar sobre la fertilidad de la tierra y al interpretar los movimientos de las estrellas, el Sol y la Luna, la humanidad inició el largo camino de la exploración de la naturaleza en busca de la fuente original de la vida, para comprender también la relación de ésta con el hecho ineludible de la muerte. Nuestra gran aventura común.Éste es un ensayo, maravillosamente ilustrado, que camina por los campos de la antropología, la mitología y la espiritualidad. Puedes leerlo como unas crónicas de lo sagrado que se adentran en el territorio, finalmente incognoscible, de los poderes irrefrenables de la naturaleza. O quizá como un recorrido por los mitos primigenios que han forjado el pensamiento de la humanidad y los ritos que, desde el principio de la memoria, organizaron nuestras sociedades. Sea como sea, se trata de un texto original, fascinante y cautivador, que nos permite entender a nuestros ancestros más lejanos y recordar aquello que aún nos vincula a ellos: la necesidad de dar sentido a nuestras existencias más allá del velo de las apariencias que configura la parte manifiesta de la realidad.
El contacto de seguridad todavía no está disponible. Si necesitan esta información solicítenla mediante este enlace
Este artículo no tiene advertencias de seguridad. Si tienen alguna duda al respecto consulten al contacto de seguridad.